Caso 29-06, Norma Enriqueta Benavides Morales / diario La República

Queja

CARTA NOTARIAL

Lima, 09 de Noviembre de 2006

SEÑOR
LUIS PEIRANO FALCONÍ
PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DE ÉTICA DEL
CONSEJO DE LA PRENSA PERUANA
Calle Los Ángeles 211
Miraflores.-

Asunto:               QUEJA CONTRA EL DIARIO LA REPÚBLICA Y
REVISIÓN DE CASOS BENAVIDES MORALES.

De nuestra consideración:

I. QUEJA CONTRA EL DIARIO LA REPÚBLICA.

Por la presente remito a usted copia de la Carta Notarial remitida al diario La República el 20 de setiembre de los corrientes (Anexo 1), que a pesar de los meses transcurridos no ha cumplido con la publicación de la carta rectificatoria.

Anterior a esta también se envió la Carta Notarial con fecha 14 de agosto del presente (Anexo 2), por otra falsedad publicada por el mismo diario en contra, esta vez, de OSCAR BENAVIDES MORALES, y tampoco cumplieron con la publicación de la rectificación.

Es de resaltar que el diario La República también hizo caso omiso a la Resolución del Tribunal N° 29-TE/2004 del 2 de junio del 2004 (Anexo 3); en dicha Resolución (que no compartimos en su dictamen), en su artículo primero declaró infundada nuestra queja (que será materia de análisis) y en su artículo segundo dice textualmente «La República cumplirá con su compromiso de publicar las cartas rectificatorias presentadas por los hermanos Benavides Morales y no publicadas oportunamente».

Actitud reiterada que debe llamar poderosamente la atención toda vez que dicho diario es parte importante del Consejo de la Prensa Peruana y que su director y periodista Páez se publicitan en diferentes medios y foros sobre la responsabilidad de la Prensa, la ética, etc, etc, demostrándose una clara incoherencia entre el discurso y la praxis y en nuestro caso particular al parecer se configura una campaña sistemática de difamación y distorsión de la realidad que vulneran todos nuestros derechos humanos, los propios principios suscritos por el Tribunal de Ética y la falta al derecho de los lectores.

En esta oportunidad, me dirijo a Ud. con la esperanza que nuestra queja contra el diario La República en la persona de Ángel Páez, pueda encontrar eco en el Tribunal que usted preside, concordante con los postulados y principios de tan importante institución.

Ángel Páez, está empeñado en una campaña de difamación contra ENRIQUE BENAVIDES MORALES y OSCAR BENAVIDES MORALES, afectando a toda la familia. Campaña de larga data (cientos de artículos en casi diez años) y que debe obedecer a oscuros intereses en los que nada tiene que ver el periodismo y la ética.

Leí con mucha atención la entrevista que usted concediera el 14 de julio del 2006 a la Revista Cosas, en ocasión de asumir la dirección del Tribunal de Ética, resaltando como uno de los objetivos de su gestión «darle voz a los que no la tienen» objetivo loable si tenemos en cuenta que el poder mediático puede y es muy dañino en una sociedad cuando esta se ejerce irresponsablemente.

Es público y materia de foros y encuestas especializadas por organizaciones independientes los niveles de descrédito que ostenta la prensa nacional (compitiendo con el descrédito del Poder Judicial o de malos políticos). Y esto por que como usted mismo afirma «los medios de comunicación nos dan muchos dolores de cabeza» y se afirma usted en el objetivo de «darle voz a los que no la tienen», “… la libertad de prensa»… «pero al mismo tiempo el respeto a la dignidad de la persona humana… «. Así mismo postula usted que «nuestros medios de comunicación sean más veraces, más justos».

Objetivos loables, señor Presidente, no siempre posibles de alcanzar cuando en nuestro país “el periodismo de investigación tras una mal concebida libertad de expresión y acostumbrada a la superficialidad, el facilismo y la impunidad, difamar, intimidar, extorsionan, compran testigos y manipulan jueces amenazándolos con revelar intimidades o simplemente inventando algún episodio… la mayor parte del periodismo de investigación se constituyen, en el más voraz enemigo público de la justicia, el extremo de influir en forma determinante en sus fallos… En el Perú de hoy no existe la reserva de los procesos judiciales. El periodismo de investigación ha quebrado – bajo extorsión y soborno – la majestad de la justicia en el Perú – en accionar delictivo acá disfrazado de libertad de prensa – es penado en todo país civilizado. En cambio en la república peruana todos hacen lo que les da la gana… « (Luis García Miró – Expreso 27.06.04), o como dijo Luis Jaime Cisneros Hamann que “la precisión, exactitud, sobriedad, credibilidad, neutralidad y rigor deberán ser una nonna en la Prensa», por lo que llama pues la atención cuando a la par que difama y falta a la verdad, obedeciendo a objetivos subalternos, el periodista Páez dice: »La Prensa en el Perú ha perdido credibilidad por que se encuentra en la búsqueda de mayor rating o más ventas, con denuncias que impactan pero que se difunden sin suficiente verificación» 07.10.05, Diario El Peruano. Expresiones que sin lugar a dudas proyecta su propia conducta, y es ahí señor Presidente, donde tiene relevancia su objetivo de «dar voz a los que no la tienen» pues ellos no cuentan ni detentan poder.

La prensa, señor Presidente, «puede atormentar y acosar a las personas al desvirtuar la información, e incluso puede llegar a destruir vidas… de manera deliberada. Es raro que la capacidad de hacer el bien no conlleve el poder de hacer daño, y la prensa libre, no escapa a este principio general. La Prensa debe hacer todo lo posible para minimizar los abusos de poder», Amartya Sen, Premio Nóbel.

O como Gustavo Mohme, en defensa de las ONGs dijo: «una voz silenciada, así no sea de los medios y así no coincidamos con ella, es una afrenta a la libertad de expresión y en suma un atentado contra principios como el pluralismo y la tolerancia que nosotros defendemos abierta y frontalmente» 05.11.06 La República.

Señor Presidente, para ser escuchada mi voz me he prestado la voz de otros que saben lo que significa el abuso del poder y expresan con su voz una realidad insostenible que nosotros la vivimos y sufrimos en carne propia. En la que se pisotean todos nuestros derechos sin contar con la respuesta comprometida de las instituciones que postulan nuestra defensa ante tanto abuso.

¡Democracia, democracia, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!

Los BENAVIDES MORALES también tenemos derecho al honor, la reputación, también tenemos derechos humanos, tan pisoteados por el periodista Páez, que escuda su impunidad en su periodismo de investigación irresponsable y subalterno.

II. RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL DE ÉTICA No 29-TE/2004 DE FECHA 02JUN2004.

Señor Presidente, en cuanto a la Resolución No 29-TE/2004 (Anexo 3) de fecha 02 de junio del 2004, si bien es cierto este en su artículo segundo manifiesta que «La República cumplirá su compromiso de publicar las cartas rectificatorias presentadas por los hermanos Benavides Morales y no publicadas oportunamente», en su artículo primero la declara infundada y el argumento es que la información proviene de una investigación hecha en fuentes del Ministerio Público y el Poder Judicial y que en dichos órganos existen «afirmaciones» que sustentan la información dada a conocer públicamente por el diario y que eso es «base documental suficiente para elaborar los informes periodísticos… «.

Al respecto llama profundamente la atención los argumentos de descargo esgrimidos por el diario La República pero llama más aún la atención que el Tribunal los haga suyos pues faltan a la verdad. En todo caso es parcial al no haber dado nunca oportunidad de cruzar con los agraviados la información.

En aquella queja del 13 de abril del 2004 (Anexo 4) mis hermanos rechazaban tajantemente la campaña emprendida por Ángel Páez en el diario mencionado por calificarlos permanentemente como «socio de Montesinos» «traficante de armas» «integrante de la mafia» «mayores traficantes de armas de la década del 90» o relacionarlos irresponsablemente con la Caja de Pensión Militar Policial, acusaciones sin fundamento que inclusive dan pie a las investigaciones de la Fiscalía. No al revés, incluso el Juez Saúl Peña menciona a La República como fuente de su acusación ¿entonces quién es fuente de qué? ¿Acaso no sabemos del poder mediático? ¿Cómo se presiona a jueces y fiscales?, en otros afirman «se cubrieron para evitar cargos por narcotráfico» «atentaban contra la vida de periodistas de La República» «según el testigo dinero para sobornos».

O involucrarlos, siempre sin sustento, en operaciones en las que no participaron como con los aviones llyushin en la que señala que la ficha registra! señala a un x pero el periodista «acucioso» muy suelto de huesos concluye «detrás del x esta Enrique Benavides Morales prominente traficante…se presume que los obtuvo del mercado negro… « Ahora el «traficante dice ser un perseguido político” en otro dice «capturan a Oscar Benavides, otro miembro de la mafia» «operó al servicio de Vladimiro Montesinos…» “entregaban fabulosas comisiones al siniestro asesor«extraditarán de Alemania a traficante de armas» «integrante de red fujimontesinista… » y siempre con titulares o artículos pomposos presionando al Poder Judicial cuando afirma “jueza convierte a un testigo en procesado» «clave para desarticular mafia».

Todas estas afirmaciones descansan como bien lo ha expresado la resolución sólo en afirmaciones sin ningún sustento ni prueba. Tal como la Pinchi Pinchi a la que dicho diario le ha dado cobertura especial sólo en lo que le interesó. O el apoyo y protección dado al colaborador eficaz 028 al que le han dedicado numerosos artículos y quien acusa sólo con dichos. O cuando distorsionan la Sentencia de colaboración eficaz de algún procesado y hacen creer al lector que todo lo publicado es cierto, lo dicho por el colaborador incluyendo sutilmente con total falta de ética sus propios supuestos dando al lector como cierto lo que son sus comentarios o suposiciones.

Si la fuente del diario «La República» proviene de las fuentes del Ministerio Público y del Poder Judicial, entonces dicho diario debe saber que por presión de este diario por la campaña de desprestigio emprendida le abrieron a mis hermanos una investigación por «Lavado de dinero producto del tráfico ilícito de drogas» y que dicha investigación fue utilizada por el poder de turno como pretexto para el despojo de la Licitación de Telefonía Rural y entregada por el compadre de Toledo (Luis Chang) a la empresa Israelí GTH. Dicha investigación concluyó al año de iniciada «declarando improcedente la formalización de la denuncia contra Enrique y Oscar Benavides Morales… archivándose definitivamente».

En esta acusación «La República» cumplió un papel importantísimo con las publicaciones de Ángel Páez ¿Publicó acaso las cartas rectificatorias? ¿Publicó el archivo de la causa? ¿Siendo que su fuente es el Poder Judicial? ¿O sólo se publica lo que hace daño?.

Si las publicaciones fueran de verdad producto de una investigación acuciosa, desprovista de intereses subalternos, ajenos al ejercicio innoble del periodismo, contrario a la línea que impartió Gustavo Mohme padre, con quien mi hermano Oscar guardó cercanía, otro sería el tenor de esta misiva.

¿Su acucioso investigador alguna vez publicó que desde el 2001 en su primera declaración Vladimiro Montesinos Torres afirmó no conocer ni haber tenido trato alguno con Enrique Benavides Morales? ¿Publicó que Vladimiro Montesinos Torres desdice a Venero? o ¿es que su deber de informar es «dirigido»?

La República, esta vez, también incumplió con lo resuelto por el Tribunal de Ética del Consejo de la Prensa Peruana que preside su Director.

Esta resolución, que es declarada infundada, y que manifiesta el compromiso incumplido del diario La República, creemos que por la salud de nuestra democracia y respecto a los derechos humanos consagrados en nuestra Constitución; por la coherencia que debe existir entre los discursos y la praxis debe ser revisada por que es de justicia hacerlo. El prestigio reconocido de sus miembros con clara independencia así lo amerita.

III. RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL DE ÉTICA No 23-TE/2005 DE FECHA 22JUN2005.

El 22 de junio del 2005 el Tribunal de Ética emite la Resolución No 23-TE/2005 (Anexo 5) declarando (también) infunda nuestra queja de fecha 02 de mayo del 2005 (Anexo 6), por «considerar que La República, no hace más que recoger la información existente y que no se vulnera los recaudos que debe contemplar el periodismo de investigación, limitándose a informar objetivamente los hechos… «.

En ambas resoluciones señor Presidente, el Tribunal que suscribe, contradice su propia declaración publicada en los medios el 16.10.03 en la que declaran que «el ejercicio responsable del noble oficio periodístico comparte obligaciones y compromisos ineludibles especial con la verdad, objetividad y el respeto a los derechos humanos… y son más exigibles cuando se refiere al denominado periodismos de investigación… » «La difusión de información que pueda ser lesiva a la imagen o buen nombre de personas sólo puede hacerse en base a datos verídicos y comprobados de modo fehaciente… El respeto de los derechos humanos de todos por todos es la base de una convivencia social digna y civilizada… «.

Así pues veamos señor Presidente, la Resolución Na 23-TE/2005; ¿cómo no se va ha a considerar violatorio de los derechos humanos la publicación de La República de los días 24 y 28 de febrero del 2005 (Anexo 7)?, cuando en la Portada de la publicación aparece la foto del señor ENRIQUE BENAVIDES MORALES como un cartel (tipo de cuatrero del oeste) con la leyenda «SE BUSCA» y ponen «es el mayor traficante de armas de la década del 90 y cómplice principal de Vladimiro Montesinos». Luego dice la Resolución «que La República se ha limitado a informar objetivamente sobre hechos… » también que la información «con relación al tráfico de armas es de carácter objetivo… «. Dicha Resolución no se condice para nada con los objetivos y principios del Tribunal, pues dichos artículos violan todo lo expresado en ellos y es tomada por La República como una victoria (ver publicación del 13.07.05, Pag. Política 7) (Anexo 8).

Dichas publicaciones sólo tienen de claro (objetivo) el hecho que las autoridades alemanas decidieron darle la libertad a ENRIQUE BENAVIDES MORALES. Libertad señor Presidente por que en ninguno de los seis procesos de extradición se pudo demostrar objetivamente ninguno de los delitos imputados, a pesar de la campaña sistemática de La República en apoyo de los procuradores o de «la información existente en los medios y actuados judiciales» o lo que es peor a la indefensión causada al no haberle permitido al señor ENRIQUE BENAVIDES defensa oportuna con clara trasgresión a los derechos más elementales de todo imputado.

No es información objetiva cuando se denigra la imagen de una persona a la que se le viola la presunción de inocencia y se pretende descalificar el Dictamen de jueces alemanes para quien estuvo preso más de un año siendo inocente, con todo el perjuicio personal y familiar y se le presenta como un delincuente.

No es objetivo cuando se coloca la frase SE BUSCA encima de la foto simulando un cartel del oeste. ¿Se busca? A una persona que se sabe estuvo presa, por supuesto no en Munich como falsamente se afirma, si no en Munster, con clara alusión a un delincuente, que no lo es.

No sólo no es objetivo si no desproporcionado el haber reproducido dicho «cartel» en página central a gran tamaño ¿se busca justicia?.

No es objetiva cuando se dice que es el mayor traficante de armas de la década del noventa y principal cómplice de Vladimiro Montesinos Torres. Primero: Por que ENRIQUE BENAVIDES nunca ha traficado armas ¿podría Páez demostrarlo objetivamente, con pruebas no fabricadas ni periodicazos? ¿en qué juicio de tráfico de armas se le incluye? ¿O es un «adjetivo» periodístico «acuñado por Páez» y replicado por el Tribunal de Ética en sus resoluciones?. Segundo: No es objetivo que se afirme (a sabiendas que es falso de toda falsedad) que ENRIQUE BENAVIDES MORALES «es el principal cómplice de Vladimiro Montesinos». Dado que su fuente de información permanente de Páez es el poder judicial, debería saber que desde julio del 2001 y en todo los procesos Vladimiro Montesinos Torres ha manifestado no conocer ni haber tenido trato alguno con el señor ENRIQUE BENAVIDES MORALES, esto lo declaró incluso ante el cuestionado Juez Saúl Peña en el 2001 o es que miente a sabiendas y de manera deliberada tratando de «destruir vidas» bajo el dicho «miente, miente, que algo queda».

No se es objetivo cuando no se informa, si no se distorsionan los hechos y falta a la verdad cuando se refiere al dictamen de la Fiscal Dra. Chávez Gil quien dictaminó: “NO HAY MÉRITO PARA PASAR A JUICIO ORAL contra OSCAR EMILIO FERNANDO BENA VIDES MORALES, ENRIQUE J. BENAVIDES MORALES y otros, como presuntos cómplices primarios del delito de Colusión Desleal, en agravio del Fondo de Vivienda Policial – FOVIPOL y el Estado; y como presunto autor del delito de Asociación Ilícita, en agravio del Estado.», por lo que propone a la Sala Penal Especial “B» el ARCHIVO DEFINITIVO de lo actuado en cuanto a estos extremos se refiere, y en cambio al respecto se afirman falsedades. Lo objetivo es que la Dra. Chávez Gil luego de su dictamen fue ordenada a cambiarlo y acusar a los señores BENAVIDES MORALES porque las autoridades alemanas solicitaron al Perú se les absuelvan tres preguntas sobre dicha resolución y el Perú no sólo no contestó de inmediato si no cuando lo hizo afirmó que la Resolución de la Fiscal Superior opinó «no haber mérito a pasar a juicio oral contra Enrique Benavides pero que no estando conforme la Procuraduría Ad Hoc solicita disponga que el Supremo formule acusación», fue por la presión mediática que se corrige este dictamen y se acusa a mis hermanos, tal como adelantara opinión La República presionando a la magistrada, contra quienes luego de ocho meses de ser sometidos a juicio oral se concluyó en su inocencia con el agravante que OSCAR BENAVIDES estuvo preso tres años siendo inocente. Fue el único inculpado que siendo acusado como cómplice primario fue el único (de 24 inculpados) con detención, incluso «los supuestos autores» estaban libres, y una vez por semana durante ocho meses fue sometido a la humillación de ser trasladado esposado a la Base Naval donde previo al juicio era aislado en una carceleta ¿y los derechos humanos? ¿o no los tiene?.

Para mayor abundamiento en el abuso que ejerce impunemente Páez, debe verse en la pag. 17 de dicho artículo un recuadro que dice ¿Quién es Kiko Benavides?. En estas líneas no hay objetividad ni información, hay afirmaciones sin prueba alguna incluso se vuelve a mencionar al General Oscar Villanueva volviendo a afirmar «quien se suicidó como rebeló La República, cuando había comenzado a dar nombres… » Anteriormente ya había deslizado infamantemente en otro artículo como culpable del suicido a los BENAVIDES ¿objetividad?.

¿Es eso periodismo serio? ¿Se puede avalar ese comportamiento? ¿Cómo puede el Tribunal de Ética señalar de objetividad un artículo que expresa todo menos objetividad? El día 28 La República vuelve a difamar y mentir, esta vez suscribe la nota Edmundo Cruz.

Se vuelve a colocar «mayor traficante de armas» y luego se trata de desacreditar el dictamen de la Dra. Chávez Gil uniéndola con un dictamen del Grupo Colina ¿Qué relación hay entre uno y otro caso?. El diario se vanagloria de haber «obtenido» el documento que «el Embajador Peruano en Berlín» ni siquiera pudo obtener una copia “…que este medio sí consiguió«. El alarde del poder es elocuente, ¿poder a favor de los derechos humanos? ¿De causa justa?.

Al respecto es interesante el artículo publicado en Caretas No 1949 suscrito por el Dr. Alberto Borea Odría, a quien no creo Páez pueda acusar de fujimontesinista ni de mafioso. Él dice que es esencial para la democracia la separación de poderes y donde se resalta el derecho constitucional donde el fin supremo no es el Estado sino la persona humana. También dice «cuando un magistrado resuelve en contra de Jo planteado por los procuradores pasan de las amenazas a los hechos… con el argumento que lo resuelto contraviene los superiores intereses… el juez que no se alinee con sus deseos aunque ello signifique desconocer el orden jurídico, será acusado y deberá tragarse largos procesos… « o digo yo «periodicazos» como sabe hacer Páez.

Como podrá observar señor Presidente, los artículos quejados no sólo faltan a la objetividad sino a la verdad y distorsionan los hechos cuando entre «verdades» se deslizan sus propios comentarios sin sustento dando por cierto supuestos que más que a un afán de informar responden a un afán sistemático de hacer daño.

Lo objetivo es que Estados Unidos rechazó la extradición de ENRIQUE BENAVIDES en dos oportunidades por no encontrar causa probable y Alemania halló lo mismo en Diciembre del 2004. ¿Podremos acusar a estos dos estados importantes de coludirse con BENAVIDES MORALES? ¿De hacerle el juego a la mafia? A tanto va el interés.

«Dar voz a los que no la tienen…» En verdad es un objetivo loable y necesario. Nosotros no tuvimos la suerte del señor Loret de Mola, ex Ministro (abogado y amigo personal de Salomón Lerner Ghitis) quien mereció la Resolución Caso 09-03 en la que se analiza con claridad cómo el manejo mal intencionado de la noticia, de acuerdo a la conclusión a la que se llegó, afectó sin sustento el honor y la buena reputación, por lo que se concluye llamar la atención al diario resolviendo a favor del ex funcionario: «el diario Correo afectó sin sustento documental válido el honor y la buena reputación del Dr. Loret de Mola por lo que se resuelve declarar fundada la queja del Ministro de Defensa Aurelio Loret de Mola… » »el diario Correo deberá presentar las excusas del caso… “ «publicarán en su integridad el texto de la presente Resolución…” 23.10.2003 (Anexo 9).

También merece mención la Resolución 014-TE/2004 del 21 de abril del 2004 sobre la queja del Congresista Carlos Almeri Veramendi (Caso 13-04) contra el diario Perú 21 por diversas publicaciones realizadas a propósito de sus visitas al Penal San Jorge (Anexo 10).

En sus consideraciones dice algo importante «… que se ha verificado y contrastado las fuentes y ofrecido al congresista amplia oportunidad para expresar sus puntos de vista y contradecir las afirmaciones, pero en el segundo párrafo expresa «la seriedad de la investigación se diluye… en sendos titulares… «Congresista negoció con mafiosos»… que no corresponde al contenido y llaman al escándalo y de alguna manera… la existencia de un proceso en que la persona aludida será condenada o sancionada. Por último dice que «en este titular el que distorsiona la investigación y causa agravio al señor Almeri… » y concluyen «que dichos titulares de primera página exceden sus afirmaciones… por lo que se declara fundada en parte la queja interpuesta contra el diario… «.

Así podemos preguntarnos ¿Por qué en nuestro caso se avala el comportamiento abusivo? ¿Por qué el mostrar al ENRIQUE BENAVIDES en carátula y página central tipo bandolero no distorsiona la investigación ni causa agravio? ¿ Y por qué esta forma de «ilustrar» la noticia no afecta la reputación y buen nombre?.

Y en cuanto a las «fuentes del poder judicial» es un tema que ha convocado a un encuentro justamente para que jueces y periodistas debatan ya que «sostienen una relación problemática… » porque según la Dra. Hasemback, según artículo publicado en La República el día 23.09.2006, manifiesta que «…los medios muchas veces no entienden la labor de los magistrados y la necesidad de guardar reserva sobre la marcha de un proceso… «.

Creo que debemos anteponer ante todo, los derechos humanos y los principios por lo que tanto ha luchado el hombre en los últimos tiempos. Sobre todo cuando es vox populi la corrupción y el descrédito que impera en el Poder Judicial y como dijo el Dr. Borea: el fin supremo es la persona humana de acuerdo a lo señalado en la Constitución.

¿No es acaso un despropósito que una persona como la Sra. Pinchi Pinchi, Colaboradora Eficaz N° 10, que tiene al parecer extorsionados a más de uno en los medios de los que tiene información, involucre y/o difame con sus declaraciones?. Tuve la oportunidad de conocer sobre una declaración de dicha señora en la entrevista preliminar para acogerse a la colaboración eficaz ante la Fiscal Magallanes el 05.02.2001 que señala en la pregunta cuarenta y uno cuando se le pide precisar el organigrama de la organización que tenía estructurado Vladimiro Montesinos Torres, señala a una serie de personas en diferentes áreas: Económico, Judicial, Congreso, sus Abogados, Ejecutivo, Aduanas, SUNAT, ONPE, Prensa, PNP, Magistrados y señala en el Tribunal Constitucional al Dr. Marcial Rubio, por lo cual podría concluir que miente.

¿Podría La República en base a este dicho hacer un gran titular con el señor mencionado por esta colaboradora eficaz sin que este pudiera decir nada? ¿Con qué derechos podrían afectar el honor, reputación y buen nombre de tan prestigiado profesional que merece todos mis respetos y que es parte importante de vuestra institución?

¿O podría el señor Páez escribir en La República sobre los supuestos o reales encuentros del señor Mohme con Montesinos o por este hecho ya explicado por él someterlo a juicios y grandes titulares?

En la misma declaración preliminar que deber de ser de conocimiento de Páez cuando en la pregunta cuarenta le dice Saúl Peña qué le puede decir de las personas y le menciona a Enrique Benavides Morales dice «no los conozco«.

¿No será acaso que acá tendremos como dijo Juan Pablo 11 el peligro que comparte el olvido de la verdad sobre la persona humana, promover en los medios de comunicación «una cultura de los derechos humanos»?.

Soy consciente que el Consejo de la Prensa Peruana lo constituyen los dueños de los medios, de aquellos que detentan el poder al que no podemos acceder los que no tenemos voz en esta democracia que nos hiere tanto.

Hace como cuatro años me entrevisté con el señor Mohme en las oficinas de La República. En dicha reunión quedó claramente establecido que el señor Páez nunca cruzó «su información» con los aludidos y nunca ha ostentado un comportamiento idóneo al respecto, a pesar que se ha erigido como la palabra experta en los temas de adquisición de armamento. ¿Se han preguntado o investigado qué interés representa? ¿Qué poder está detrás? ¿Qué anima a tan «prestigiado» periodista difamar a los señores Benavides? ¿Competidores comerciales? ¿Accionistas de La República?.

Señor Presidente, quizá este deseo de comunicarme sea en vano. Aspiro a que si quienes lo integran se interesan por la verdad y no sólo por los intereses legítimos del grupo empresarial a los que representan los medios, seré escuchada y serán la voz que necesito para hacerme oír y respetar nuestros derechos humanos, aquellos que no se ejercen selectivamente porque si no dejan de ser tales.

Entre los miembros del Tribunal de Ética hay personajes ilustres a los que tuve la suerte de oír, leer o ser discípula. Al dirigirme a usted y por su intermedio a los integrantes de tan importante institución sólo me anima el deseo de lograr justicia. Lograr coherencia entre la teoría y la praxis. Seis años de persecución, difamación durante los cuales no sólo no hemos tenido voz sino que perdieron la libertad injustamente dos de mis hermanos, nos despojaron de la licitación de telefonía rural ganada en buena lid para dársela al Grupo israelí GTH, principal motivo para haber presionado a través de la prensa al poder judicial y justificar el abuso y el atropello. Haber presionado a jueces y fiscales para convalidar el despojo, abuso y atropello y abrir procesos abusivos violando todos los principios jurídicos y los derechos humanos tan esgrimidos últimamente.

Personalmente he sido «asaltada» nueve veces (¿delincuentes?). He visto resquebrajarse la salud de mi santa madre. La salud de mí hermana Magda, la de mis hermanos, mi propia salud y toda una serie de sufrimientos familiares desencadenados por esta persecución infame. ¿Qué más debe pasar? ¿Quién más se debe suicidar? ¿Qué precio se pide para que cese todo esto? ¿Se habrá fortalecido la democracia? ¿Los últimos cinco años habrán sido modelo de gobierno? ¿Se habrá cambiado la moral? o ¿esa lucha anticorrupción habrá también servido de pretexto a algunos para la persecución y el despojo como es nuestro caso?.

En seis años tuvimos la «suerte» de obtener del Tribunal de Ética una Resolución que fue declarada fundada nuestra queja contra el Programa Panorama de Panamericana Televisión de fecha 16 de abril del 2004, quien tampoco cumplió con lo resuelto por el Tribunal de Ética en su Resolución N° 30-TE/2004 (Anexo 11). Otra a pesar de ser declarada infundada (Resolución N° 29-TE/2004) resolvieron que el diario en cuestión cumpliera con publicar las rectificaciones. Hasta la fecha ni una rectificación.

Nosotros nunca hemos sido parte de poder alguno y no hemos aceptado negociar nuestra dignidad y libertad y mucho menos hemos sido parte de mafia alguna. Somos gente de honor y de trabajo y nuestra familia está orgullosa de sus miembros y no nos hemos subido al carro de la democracia. Hemos sido demócratas siempre y luchado por nuestro país.

Con profunda tristeza veo como se luchó en contra de tribunales ad hoc antiterroristas por los excesos e injusticias cometidas. Ahí están el testimonio de colegas que injustamente perdieron su libertad y ahí está la decisión de la Corte lnteramericana de Derechos Humanos declarando nulo los procesos. Si analizamos y comparamos podemos afirmar que de igual de atroz ha sido el comportamiento, en muchos casos, en nuestro caso, del sistema anticorrupción.

¿Cómo es que nos olvidamos de eso y se ha cometido tanto abuso por algunos procuradores, fiscales y jueces ad hoc?. Nunca nos opondremos a la lucha contra la corrupción y menos que haya investigación. Nos oponemos al uso político-económico que se hace de ella para sacar de en medio a competidores y que esta haya servido en nuestro caso para que en nombre de esa lucha se enriquezcan malos elementos en las instituciones cautelares. ¿Al ladrón, al ladrón! Suena con más fuerza el día de hoy ¿Quién lo grita? ¿quién señala?. En nombre de esta lucha no se puede violar los Derechos Humanos, la presunción de inocencia, del debido proceso, la igualdad ante la ley, el derecho al nombre y buena reputación, la reserva de los procesos, etc, etc.

Señor Presidente, también esta resolución, que es declarada infundada por el Tribunal de Ética del Consejo de la Prensa Peruana, creemos que por la salud de nuestra democracia y respecto a los derechos humanos consagrados en nuestra Constitución; por la coherencia que debe existir entre los discursos y la praxis debe ser también revisada por que es de justicia hacerlo.

Señor Presidente, espero que con esta comunicación no haya hecho abuso de su paciencia pero es necesario hacer oír mi voz pues me ahoga la impotencia y la desesperación.

Con la esperanza de ser escuchada, solicito se revisen nuestros casos y se resuelva nuestra queja contra el diario La República y su periodista Ángel Páez. De ser posible solicito una cita personal.

Cumplo con acompañar copia de todos los Anexos señalados en la presente solicitud.

Atentamente,

NORMA ENRIQUETA BENAVIDES MORALES
DNI N° 07731680
Manuel del Pino 699, Urb. Sta. Beatriz, Lima – Telf. 93072509

(Ver documento original)


Respuesta TE

Lima, 19 de diciembre del 2006

Caso 29-06

Señora
Norma Enriqueta Benavides Morales
Presente.-

De mi consideración,

Sirva la presente para comunicarle que durante la última sesión del Tribunal de Ética, sus vocales acordaron archivar su queja, con relación a la no publicación de dos cartas de rectificación relacionadas a tres artículos, “seis años para Carlos Bergamino», «Giampietri intervino en 80 operaciones de compra de armamentos en 1994-1995» y «Velásquez Quesquén investigó y acusó a Vicealmirante Giampetri» publicados en el diario La República, el 9 de agosto, 13 y 14 de septiembre del 2006.

Dicho caso fue archivado debido a que el 3 de diciembre del 2006, el diario La República publicó las referidas cartas de rectificación, cuya copia adjunto a la presente.

Atentamente,

Kela León
Secretaria Ejecutiva

C.c.:       Luis Peirano Falconí
.             Presidente, Tribunal de Ética

(Ver documento original)


Publicación en el medio

Caso 29-06 Publicación en el medio_


Antecedentes del caso

24-04 Oscar Benavides Morales / diario La República

Continuación del caso

02-07 Norma Enriqueta Benavides Morales / diario La República